Idae Ros

Idae leyendo apoyada en su cojín

Taller de manualidades: cómo hacer una funda de cojín con cremallera

Idae leyendo apoyada en su cojín

Hay una máxima en la vida que estoy dispuesta a defender a capa y espada: nunca sobran los cojines (y si son enormes tanto mejor). Un sofá con cinco cojines es mejor que uno con cuatro, una cama con siete cojines es mejor que una con seis y… bueno, ya ves por donde voy. ¿Cómo se supone que debe leer una si no puede estar flotando en un mar de cojines? En fin.

Pero, ojo, no sirve cualquier tipo de cojín. Por eso te traigo este taller de manualidades, para que tus cojines sean exactamente como tienen que ser. Esa es la gracia de coser algo tú misma, que puedes elegir la tela que te apetezca y mejor le siente al espacio. Puedes usar este tutorial para hacerle una funda nueva a un cojín que ya tengas (asegúrate de tomar bien las medidas, no vaya a ser que luego no quepa) o hacer solo la funda y luego comprar el relleno; si haces lo segundo, te recomiendo visitar primero la tienda donde vayas a comprar el relleno para saber qué tamaños tienen.

¡Vamos al lío!

¿Necesito máquina de coser?

Técnicamente, todo lo que haremos en este proyecto se puede hacer a mano. Sin embargo, puede resultar bastante laborioso. Si el cojín que quieres coser es de tamaño medio o grande, te recomiendo encarecidamente que te consigas una máquina de coser (si no tienes ni te apetece comprarla, quizás un familiar o amigo te preste la suya, o puedas ir a su casa y así, además, te enseña a usarla). Si no puedes conseguir una, te recomiendo empezar con otros proyectos de tamaño más pequeño como el marcapáginas o la funda para libro.

Materiales

Para un cojín de 50 cm x 50 cm:

  • Máquina de coser o aguja.
  • Hilo.
  • Alfileres o pinzas.
  • Tela: un cuadrado de 55 cm x 55 cm (5 cm de margen en ancho y largo). Si tu cojín es rectangular, lo mismo: medidas del cojín más 5 cm.
  • Cremallera: 50 cm (lo que mida el lado del cojín donde querrás poner la cremallera).

Nota sobre las medidas

Para tener una referencia, vamos a trabajar pensando en una funda para un cojín cuadrado de 50 cm x 50 cm. Si tu cojín es más pequeño o más grande, simplemente cambia las medidas base, pero mantén siempre los mismos márgenes. Si después resulta que la funda le queda un poco grande, siempre puedes hacerla más pequeña, pero no al revés.

Pasos

1. Cortamos la tela

Necesitamos dos cuadrados / rectángulos. Recuerda las medidas: ancho del cojín + 5 cm, largo del cojín + 5 cm. En nuestro caso: 55 cm x 55 cm.

Te recomiendo, como siempre, planchar la tela antes de cortarla. Eso hará que sea todo más fácil y las medidas sean más precisas.

Puedes cortar las dos caras juntas (si la tela es muy gruesa, o tiene pelos o florituras, mejor córtalas de una en una).

2. Ponemos la cremallera en un lado

En primer lugar, coseremos la cremallera en una de las dos partes del cojín. Para eso, alineamos el borde de la cremallera con el borde de la tela y ponemos alfileres o pinzas para sujetarlo. Importante: cara buena con cara buena; es decir, el lado que queremos que se vea de la tela contra el lado de la cremallera por donde se estira el carro. Fíjate en el siguiente video si tienes dudas.

Con esto hecho, pasamos a coser. Lo ideal para coser a lo largo de una cremallera es tener el pie que se ve en la foto (especial para este cometido), pero te puedes apañar con un pie normal. Simplemente ve despacio y asegúrate de no coser por encima de la cremallera o puede que se te rompa la aguja.

pie de máquina de coser específico para coser cremalleras

3. Juntamos con en otro lado

Ahora que tenemos la cremallera puesta en una de las partes, la extendemos en el suelo, con la cara buena de la tela y de la cremallera mirando hacia arriba.

Ponemos la segunda pieza de tela encima hasta que esté alineada con la cremallera. Recuerda: cara buena con cara buena. En este caso, esto quiere decir que la cara buena de la tela estará mirando hacia abajo y la cremallera hacia arriba. Ponemos alfileres, como siempre, ¡y pasamos a la máquina!

segunda pieza de tela encima de la primera, alineando por cremallera de nuevo

4. Cosemos todos los lados

Si has llegado aquí, ¡felicidades, ya has hecho lo más difícil! Las cremalleras son lo peor (pero no te lo iba a decir antes, no te fueras a desanimar jeje).

Solo queda juntar los demás lados. Ahora que tenemos las dos piezas juntas por la cremallera, ponemos el conjunto en el suelo. Pon la cara buena de una tela mirando hacia arriba y, encima, la otra tela. De esta forma, quedará cara buena tocando con cara buena (esa seguro que ya te la has aprendido a estas alturas, eh).

Ya sabes lo que viene: alfileres en todo el borde.

las dos piezas de tela juntas con alfileres

Antes de empezar a coser, asegúrate de que la cremallera esté abierta para después poder girar el cojín.

Ahora sí, llevamos todo esto a la máquina y cosemos siguiendo el camino de alfileres que hemos hecho. ¡Tachán! Giramos la prenda por el hueco de la cremallera (que has dejado abierta como persona previsora que eres) y ya tenemos una funda preciosa. Evidentemente, tendrás que ponerle un relleno dentro; si no, va a quedar un poco pobre como cojín.

Nota sobre la costura cerca de la cremallera

Resulta que la cremallera es, generalmente, de metal o plástico. Y resulta que la máquina de coser no es especialmente buena en coser ni metal ni plástico (¿quién lo diría, verdad?). Así que resulta que, si no vigilas y terminas intentando coser una puntada encima de la cremallera, lo más probable es que se te rompa la aguja o quede torcida, y eso es un verdadero fiasco cuando estás a medias de un proyecto, sobretodo si no tienes agujas de repuesto para tu máquina.

Sí, evidentemente pongo este aviso porque yo no no tuve el suficiente cuidado.

aguja torcida

La funda de cojín: el resultado

Este es el cojín que me quedó a mí. Desde que lo hice, leer en él tiene un encanto especial. Espero que estés contento con el resultado del tuyo, y no dudes en contactarme por el canal que te vaya mejor si tienes dudas.

Idae abrazando su cojín terminado

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