Idae Ros

Dibujo de una pareja con colores complementarios sobre una luna con un lazo en frenet

Libros enemies to lovers en la fantasía juvenil

Tengo una relación de amor-odio con este tropo porque, muchas veces, el enemies to lovers no es más que un amor a primera vista camuflado con un “no te quiero ni ver” sin ningún motivo de fondo.

Y luego está el tema del odio inicial, que tampoco es una cosa uniforme: no es lo mismo que alguien te caiga mal a que realmente lo odies. Por eso, en este post, quiero centrarme en los libros que considero enemies to lovers dentro de la fantasía, y graduarlos en distintos de enemies. Desde un me caes fatal (de verdad), hasta un te quiero matar (de verdad):

Aviso: cuando menciono una saga, puede que esta relación no se dé en el primer libro, o puede que sí. No diré en cuál ocurre para evitar spoilers.

Aviso 2: en las breves explicaciones de cada libro se puede dar a entender cuál va a ser el interés amoroso. En la mayoría de casos es bastante evidente al leer el libro, pero si eres de los que prefiere no saber absolutamente nada, ¡quizás querrás leer solo los títulos!

Me caes fatal to lovers

En esta sección, los protagonistas se llevan mal por motivos externos: familias enfrentadas, bandos opuestos o un entorno que los coloca desde el principio como enemigos.

Desde que se conocen, esas circunstancias hacen que la relación sea tensa y hostil, y no de forma superficial: se llevan fatal porque las razones que los separan son de peso. Aun así, la enemistad no nace de una afrenta personal directa, sino de factores externos que los empujan a desconfiar el uno del otro.

Una educación mortal, de Naomi Novik

Cubierta de Una educación mortal, de Naomi Novik

En una academia donde solo sobrevive una pequeña porción de los estudiantes y las amistades no son más que alianzas estratégicas, no es de extrañar que nuestros protagonistas se lleven mal. La suya es una de las relaciones con las que más me he divertido.

Este libro me encantó, si te apetece puedes pasar a leerte mi reseña de Una educación mortal.

Alas de sangre, de Rebecca Yarros

Cubierta de Alas de sangre, de Rebecca Yarros

Una academia con dragones y pruebas al estilo Divergente, donde el politiqueo y la historia del reino han generado enemistades profundamente arraigadas entre distintos grupos. En ese contexto, llevarse mal no es una opción: es una exigencia.

Ciudad Medialuna, de Sarah J. Maas

Cubierta de Ciudad medialuna, de Sarah J. Maas

Que alguien te vigile no es agradable, da igual que a esa persona le hayan obligado a hacerlo. Aun así, si te toca un vigilante competente —y con alguna que otra cualidad interesante—, quizá la situación termine por mejorar (por lo menos, para el lector).

Te odio to lovers

En este caso, el enemies to lovers se construye a partir de una situación que involucra directamente a ambos personajes y en la que, al menos, las acciones de uno provocan que el otro llegue a odiarlo. Ya no es solo el entorno el que dicta “os vais a llevar fatal”, sino que existe una afrenta personal que convierte la enemistad en algo explícito.

Una corte de rosas y espinas, de Sarah J. Maas

Cubierta de Una corte de rosas y espinas, de Sarah J. Maas

Cuando alguien abusa de su poder, es difícil dilucidar qué tipo de intenciones hay detrás. El odio está más que justificado, digo yo.

La luz en la niebla, de Victoria Álvarez

Cubierta de La luz en la niebla, de Victoria Álvarez

Uf, si yo fuese la protagonista, este libro estaría en la siguiente sección, pero como no es el caso, se queda aquí. Eso sí, a un empujoncito de caer en el más allá. Si quieres saber más, te dejo mi reseña de Luz en la niebla.

La maldición de los sueños, de Rebecca Ross

Cubierta de La maldición de los sueños, de Rebecca Ross

Si alguien aparece en tu pueblo para robarte el trabajo al que tu familia lleva dedicándose toda la vida, obvio que lo vas a odiar. Comprendo a Clementine, nada que objetar.

Si te has quedado con ganas de saber más, puedes leer mi reseña de La maldición de los sueños.

Te deseo la muerte to lovers

Las afrentas personales pueden llevar al odio, como en las recomendaciones anteriores, pero ese odio puede adoptar muchas formas: desde un no te quiero ni ver o un quiero devolverte lo que me has hecho, hasta un te quiero fuera de la faz de la tierra.

En este bloque estamos claramente en los dos últimos casos. Aquí el rechazo es visceral y difícil de revertir. Aun así, como deja entrever el propio tropo enemies to lovers, es poco probable que los personajes consigan llevar ese odio hasta las últimas consecuencias.

En estos dos libros no voy a entrar en mi opinión sobre la relación entre protagonista e interés amoroso. Ve a por ellos si te apetece odiar tú también al interés amoroso durante más o menos páginas: ya se verá cuántas. Y si acabas perdonándolo, también.

Son historias llenas de acción y juegos de estrategia que enganchan desde el principio. Si te apetecen novelas adictivas, aquí las tienes.

Nuncanoche, de Jay Kristoff

Cubierta de Nuncanoche, de Jay Kristoff

El príncipe cruel, de Holly Black

Cubierta de El príncipe cruel, de Holly Black

Iré ampliando esta lista a medida que caigan en mis manos novelas que merezcan estar aquí, o cuando recuerde alguna que haya leído y se me haya quedado en el tintero.

Si tienes alguna recomendación que encaje en esta categoría, dímela. 😊

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